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viernes, 20 de diciembre de 2013
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Graciosa publicidad resume la vida de los padres (Video)
Muchos se emocionan con la idea de la paternidad, tener "un equipo" de hijos, criarlos, amarlos, cuidarlos. Ser padre es un sueño para muchos, y para otros puede ser una pesadilla. Sin embargo esta publicidad de Coca-Cola logró mostrar ese lado maravilloso que implica criar a otro ser humano.
viernes, 22 de noviembre de 2013
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HOMBRE TOMA ÚNICAMENTE COCA COLA DESDE HACE 40 AÑOS
Un Croata de 75 años llamado Pero Ajtman , toma exclusivamente Coca-Cola hace cuarenta años por una promesa que le hizo a su madre.
viernes, 15 de noviembre de 2013
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miércoles, 2 de octubre de 2013
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COCA COLA CREA UNA LATA DIVISIBLE PARA QUE SE PUEDA COMPATIR
La tradicional de 330 mililitros ahora se puede dividir para compartirla. La nueva versión fue lanzada en Singapur.
miércoles, 25 de septiembre de 2013
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QUE HACE LA COCA COLA CUANDO ENTRA EN TU CUERPO. SEPALO PASO A PASO
Intentan combatir la creciente tasa de diabetes y sobrepeso consecuencia a las bebidas azucaradas como Coca-Cola y Pepsi. Según los expertos, cualquier medida orientada a disminuir el consumo de refrescos está justificada.
lunes, 2 de septiembre de 2013
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COCA COLA LIFE UN PRODUCTO PARA EL MERCADO ORGÁNICO
Si alguien nos hubiera dicho que Coca-Cola sacaría al mercado un producto verde, plenamente construido para responder a las necesidades de un mercado que quiere comida orgánica y se preocupa por su salud… nada se nos hubiera hecho más lógico.
Coca-Cola Life es el nuevo integrante de la gran familia Coca-Cola. La marca afirma que el producto es “natural”, de bajas calorías y embotellado en un material orgánico. En vez de endulzantes artificiales, Life utiliza una mezcla de azúcar y sustituto de estevia, una planta cuyos edulcorantes naturales denominados glicósidos de esteviol tienen un sabor 300 veces más dulce que el azúcar, sin aportar calorías. Será comercializado en Argentina próximamente.
Acorde a los tiempos y buscando la vigencia de la marca, Coca-Cola Life busca responder desde el mercado a un creciente mercado verde y orgánico: la apuesta no es menor, pues incluso en la publicidad el característico rojo-Coke (registrado como patente) ha dado paso al verde, y los entornos urbanos de su publicidad son sustituidos por el verde, los colores terrosos y las imágenes de exteriores.
Sobre todo no debemos olvidar que Coca-Cola no vende refresco: vende felicidad. Y la felicidad, como todos sabemos, es subjetiva y viene en diferentes colores. O envases, si podemos permitirnos la ironía.
A decir de algunos comentaristas –tal vez con demasiado optimismo–, este movimiento de Coca-Cola implica que la presión de los ecoactivistas está resultando fructífera, al grado que las grandes corporaciones están adaptando sus prácticas a los reclamos de la generación verde; sin embargo, a esta visión le falta perspectiva histórica. Coca-Cola es una bebida y seguirá siendo, en tanto producto, precisamente eso; pero como dijimos, Coca-Cola no vende bebidas, vende felicidad. Un producto hueco como este puede disfrazarse virtualmente de cualquier cosa, pero sigue siendo eso: una bebida concreta que se comercializa en lugar de un bien no concreto.
Puedes comprar Coca-Cola en cualquier color, pero seguirás comprando Coca-Cola a fin de cuentas. El lobo disfrazado de oveja sigue siendo un lobo.
Coca-Cola Life es el nuevo integrante de la gran familia Coca-Cola. La marca afirma que el producto es “natural”, de bajas calorías y embotellado en un material orgánico. En vez de endulzantes artificiales, Life utiliza una mezcla de azúcar y sustituto de estevia, una planta cuyos edulcorantes naturales denominados glicósidos de esteviol tienen un sabor 300 veces más dulce que el azúcar, sin aportar calorías. Será comercializado en Argentina próximamente.
Acorde a los tiempos y buscando la vigencia de la marca, Coca-Cola Life busca responder desde el mercado a un creciente mercado verde y orgánico: la apuesta no es menor, pues incluso en la publicidad el característico rojo-Coke (registrado como patente) ha dado paso al verde, y los entornos urbanos de su publicidad son sustituidos por el verde, los colores terrosos y las imágenes de exteriores.
Sobre todo no debemos olvidar que Coca-Cola no vende refresco: vende felicidad. Y la felicidad, como todos sabemos, es subjetiva y viene en diferentes colores. O envases, si podemos permitirnos la ironía.
A decir de algunos comentaristas –tal vez con demasiado optimismo–, este movimiento de Coca-Cola implica que la presión de los ecoactivistas está resultando fructífera, al grado que las grandes corporaciones están adaptando sus prácticas a los reclamos de la generación verde; sin embargo, a esta visión le falta perspectiva histórica. Coca-Cola es una bebida y seguirá siendo, en tanto producto, precisamente eso; pero como dijimos, Coca-Cola no vende bebidas, vende felicidad. Un producto hueco como este puede disfrazarse virtualmente de cualquier cosa, pero sigue siendo eso: una bebida concreta que se comercializa en lugar de un bien no concreto.
Puedes comprar Coca-Cola en cualquier color, pero seguirás comprando Coca-Cola a fin de cuentas. El lobo disfrazado de oveja sigue siendo un lobo.
domingo, 1 de septiembre de 2013
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POR QUÉ LA COCA COLA MEXICANA TRIUNFA EN EEUU
Es un secreto que los inmigrantes hispanos conocen desde hace tiempo y que cada vez más estadounidenses están descubriendo: la Coca-Cola producida en México.
Esta bebida, envasada en botella de cristal y con el etiquetado en español, se introdujo en Estados Unidos hace cerca de una década para satisfacer la demanda de los consumidores de origen mexicano en los estados del suroeste del país y poco a poco empezó a comercializarse en otras áreas.
Desde Nueva York a Los Ángeles cada vez son más los seguidores de la Coca-Cola fabricada al otro lado de la frontera, hasta el punto que muchos están dispuestos a pagar por ella el doble de lo que cuesta el refresco producido en EE.UU.
En internet han salido numerosos grupos de fanáticos de esta bebida y es fácil encontrar páginas que detallan los comercios que la venden en cada ciudad.
Pero ¿qué hay detrás de la pasión por la Coca-Cola mexicana?
Azucar y sirope
La explicación podría encontrarse en el edulcorante que las plantas embotelladoras utilizan a uno y otro lado de la frontera.
Para la Coca-Cola que se fabrica en EE.UU. se usa sirope de maíz mientras que la que se produce en México lleva azúcar de caña.
Aunque la compañía con base en Atlanta asegura que la diferencia no se nota, algunos conocedores dicen que la bebida mexicana tiene un sabor "más natural y completo" que su par estadounidense.
Coca-Cola empezó a utilizar sirope de maíz en lugar de azúcar en EE.UU. a mediados de los años ’80, entre otros motivos porque los subsidios gubernamentales que reciben los productores estadounidenses de maíz hacen que el sirope sea más económico.
La portavoz de Coca-Cola Kerry Tressler confirmó a BBC Mundo que los endulcorantes que se usan en EE.UU. y México son distintos, aunque aseguró que, según las investigaciones que ha realizado la compañía, "las diferencias de sabor son imperceptibles".
"En todo el mundo Coca-Cola utiliza la misma fórmula y en todas partes se puede disfrutar del mismo sabor refrescante. Nuestros productos son producidos localmente en todo el mundo y como resultado de ello, en el proceso de fabricación se utilizan productos que se encuentran en el mercado local", señaló Tressler.
Según le explicó a BBC Mundo Michael I. Goran, profesor de medicina preventiva de la Universidad del Sur de California (USC, por sus siglas en inglés) "la industria de las bebidas utiliza el sirope de maíz para maximizar el sabor y reducir el costo".
"El sirope es más barato y más dulce por lo que las empresas de alimentación lo utilizan más", señaló Goran.
El segundo elemento que diferencia a la Coca-Cola fabricada en México es su envase.
La bebida mexicana viene en botella de cristal mientras que la estadounidense se vende en botella de plástico o en lata.
Para los fanáticos del refresco mexicano, el cristal hace que la Coca-Cola tenga mejor sabor, aunque esa percepción subjetiva podría tener algo que ver con la nostalgia.
La Coca-Cola en botella de cristal dejó de venderse en EE.UU. hace años y muchos asocian ese envase con los recuerdos de la infancia y, en el caso de los inmigrantes hispanos, con el país de origen.
"La diferencia se nota"
Sea por el sabor, por la botella o por la nostalgia, lo cierto es que la Coca-Cola mexicana cada vez es más popular, como demuestra el hecho de que las ventas de la embotelladora Arca, compañía que importa el refresco a EE.UU., se incrementaron un 17% el pasado año.
Arca empezó a vender Coca-Cola fabricada en México a distribuidores estadounidenses en 2005 dentro del llamado Proyecto Nostalgia, después de darse cuenta de que los propios inmigrantes hispanos eran los que estaban llevando el producto a suelo estadounidense de manera informal en pequeñas cantidades.
BBC Mundo visitó uno de los negocios de la ciudad de Los Ángeles en los que se vende Coca-Cola mexicana para averiguar qué hace que los consumidores prefieran esta bebida a la producida en EE.UU.
El restaurante Tere’s Mexican Grill abrió sus puertas hace 11 años el barrio de Hollywood y casi desde el principio en él se ha vendido el refresco "Hecho en México".
"Siendo un restaurante mexicano creemos que tenemos que vender productos de México y la Coca-Cola mexicana es muy popular", le explicó a BBC Mundo Roberto, propietario del restaurante junto a su mujer.
"Mucha gente viene porque sabe que tenemos Coca-Cola mexicana. Incluso algunos paran un momento tan sólo para comprar la Coca-Cola y continuar el camino".
"Creo que tiene que ver con la frescura que da la botella de cristal y, por supuesto, con el sabor. Los clientes conocen la diferencia en el azúcar y por eso la compran. El hecho de que sea un poco más cara no les importa", explica.
¿Y qué opinan los clientes del lugar?
"Yo no suelo beber refrescos pero cuando vengo aquí siempre tomo Coca-Cola porque sabe diferente", dice Tim.
Este joven estadounidense asegura que le gusta que venga en botella de cristal, entre otras cosas porque le recuerda a cuando era niño.
Linda Santana y su hija son clientes habituales del restaurante y explican que, además de por la comida que se sirve, visitan el local para tomar Coca-Cola mexicana.
"Mi esposo era de Guadalajara, así que cuando íbamos a México tomábamos la Coca-Cola de allá y al regresar a California buscábamos lugares como la taquería Tere que sirven Coca-Cola mexicana. Sin duda se nota la diferencia", señala Santana.
Parece que la pasión por la bebida estadounidense por excelencia "Made in México" está lejos de ser una moda pasajera.
Esta bebida, envasada en botella de cristal y con el etiquetado en español, se introdujo en Estados Unidos hace cerca de una década para satisfacer la demanda de los consumidores de origen mexicano en los estados del suroeste del país y poco a poco empezó a comercializarse en otras áreas.
Desde Nueva York a Los Ángeles cada vez son más los seguidores de la Coca-Cola fabricada al otro lado de la frontera, hasta el punto que muchos están dispuestos a pagar por ella el doble de lo que cuesta el refresco producido en EE.UU.
En internet han salido numerosos grupos de fanáticos de esta bebida y es fácil encontrar páginas que detallan los comercios que la venden en cada ciudad.
Pero ¿qué hay detrás de la pasión por la Coca-Cola mexicana?
Azucar y sirope
La explicación podría encontrarse en el edulcorante que las plantas embotelladoras utilizan a uno y otro lado de la frontera.
Para la Coca-Cola que se fabrica en EE.UU. se usa sirope de maíz mientras que la que se produce en México lleva azúcar de caña.
Aunque la compañía con base en Atlanta asegura que la diferencia no se nota, algunos conocedores dicen que la bebida mexicana tiene un sabor "más natural y completo" que su par estadounidense.
Coca-Cola empezó a utilizar sirope de maíz en lugar de azúcar en EE.UU. a mediados de los años ’80, entre otros motivos porque los subsidios gubernamentales que reciben los productores estadounidenses de maíz hacen que el sirope sea más económico.
La portavoz de Coca-Cola Kerry Tressler confirmó a BBC Mundo que los endulcorantes que se usan en EE.UU. y México son distintos, aunque aseguró que, según las investigaciones que ha realizado la compañía, "las diferencias de sabor son imperceptibles".
"En todo el mundo Coca-Cola utiliza la misma fórmula y en todas partes se puede disfrutar del mismo sabor refrescante. Nuestros productos son producidos localmente en todo el mundo y como resultado de ello, en el proceso de fabricación se utilizan productos que se encuentran en el mercado local", señaló Tressler.
Según le explicó a BBC Mundo Michael I. Goran, profesor de medicina preventiva de la Universidad del Sur de California (USC, por sus siglas en inglés) "la industria de las bebidas utiliza el sirope de maíz para maximizar el sabor y reducir el costo".
"El sirope es más barato y más dulce por lo que las empresas de alimentación lo utilizan más", señaló Goran.
El segundo elemento que diferencia a la Coca-Cola fabricada en México es su envase.
La bebida mexicana viene en botella de cristal mientras que la estadounidense se vende en botella de plástico o en lata.
Para los fanáticos del refresco mexicano, el cristal hace que la Coca-Cola tenga mejor sabor, aunque esa percepción subjetiva podría tener algo que ver con la nostalgia.
La Coca-Cola en botella de cristal dejó de venderse en EE.UU. hace años y muchos asocian ese envase con los recuerdos de la infancia y, en el caso de los inmigrantes hispanos, con el país de origen.
Sea por el sabor, por la botella o por la nostalgia, lo cierto es que la Coca-Cola mexicana cada vez es más popular, como demuestra el hecho de que las ventas de la embotelladora Arca, compañía que importa el refresco a EE.UU., se incrementaron un 17% el pasado año.
Arca empezó a vender Coca-Cola fabricada en México a distribuidores estadounidenses en 2005 dentro del llamado Proyecto Nostalgia, después de darse cuenta de que los propios inmigrantes hispanos eran los que estaban llevando el producto a suelo estadounidense de manera informal en pequeñas cantidades.
BBC Mundo visitó uno de los negocios de la ciudad de Los Ángeles en los que se vende Coca-Cola mexicana para averiguar qué hace que los consumidores prefieran esta bebida a la producida en EE.UU.
El restaurante Tere’s Mexican Grill abrió sus puertas hace 11 años el barrio de Hollywood y casi desde el principio en él se ha vendido el refresco "Hecho en México".
"Siendo un restaurante mexicano creemos que tenemos que vender productos de México y la Coca-Cola mexicana es muy popular", le explicó a BBC Mundo Roberto, propietario del restaurante junto a su mujer.
"Mucha gente viene porque sabe que tenemos Coca-Cola mexicana. Incluso algunos paran un momento tan sólo para comprar la Coca-Cola y continuar el camino".
"Creo que tiene que ver con la frescura que da la botella de cristal y, por supuesto, con el sabor. Los clientes conocen la diferencia en el azúcar y por eso la compran. El hecho de que sea un poco más cara no les importa", explica.
¿Y qué opinan los clientes del lugar?
"Yo no suelo beber refrescos pero cuando vengo aquí siempre tomo Coca-Cola porque sabe diferente", dice Tim.
Este joven estadounidense asegura que le gusta que venga en botella de cristal, entre otras cosas porque le recuerda a cuando era niño.
Linda Santana y su hija son clientes habituales del restaurante y explican que, además de por la comida que se sirve, visitan el local para tomar Coca-Cola mexicana.
"Mi esposo era de Guadalajara, así que cuando íbamos a México tomábamos la Coca-Cola de allá y al regresar a California buscábamos lugares como la taquería Tere que sirven Coca-Cola mexicana. Sin duda se nota la diferencia", señala Santana.
Parece que la pasión por la bebida estadounidense por excelencia "Made in México" está lejos de ser una moda pasajera.
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