El consumo moderado del alcohol puede brindar muchos beneficios a la salud cardiovascular o frente al desarrollo de enfermedades como el cáncer, explican los investigadores de la Mayo Clinic. Por el contrario, su abuso puede ser muy dañino, sobre todo por los efectos que, incluida la resaca, tiene sobre tu piel.
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sábado, 14 de diciembre de 2013
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martes, 19 de noviembre de 2013
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CONSEJOS PARA DESAPARECER LA RESACA
"Hangover" en inglés, "kater" en alemán, y "resaca" en España, la sensación que queda al día siguiente de un día de fiesta es francamente insoportable. No existe remedio conocido para este mal, pero sí algunos trucos para evitarla o superarla más rápido.
jueves, 10 de octubre de 2013
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jueves, 29 de agosto de 2013
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ALCOHOL, MITOS Y VERDADES
Mito: Con café cargado o un baño, se baja la borrachera.
Realidad: Ni el café ni un baño acelera el procesamiento de eliminación del alcohol consumido. Este se eliminaría de la sangre a razón de un vaso de vino por hora, teniendo como referencia el organismo de un hombre de aproximadamente 80 kilos. Recordemos que las mujeres al tener menor contextura física, agua y grasa corporal tardan más para procesar cada trago o vaso de alcohol.
Mito: Las bebidas suaves como el vino y la cerveza emborrachan menos.
Realidad: Los efectos del alcohol son los mismos con todas las bebidas. El impacto en el cuerpo del individuo depende siempre de la graduación alcohólica de cada bebida y de la cantidad que se ingiera. Además, si se es hombre o mujer, del contexto donde se consume, de las expectativas, del estado de ánimo y de las características psicológicas y corporales de quien lo hace. También dependen del peso corporal, presencia de otras drogas y enfermedades pre-existentes, entre otros factores.
Mito: El alcohol facilita el diálogo.
Realidad: Las personas pueden sentirse relajadas con algo de alcohol. Sin embargo, en la medida que aumenta la cantidad de alcohol ingerida, disminuyen las posibilidades de comunicación.
Mito: Beber sólo los fines de semana no hace daño.
Realidad: El daño que provoca el alcohol no depende del día en el que se ingiere, sino principalmente del vínculo que se establece con la sustancia, es decir, la manera en la que cada uno incluye al alcohol en sus actividades, por ejemplo, las que realiza los fines de semana. Además, influye la cantidad que se ingiere, la frecuencia y la velocidad.
Mito: La bebida alegra, estimula.
Realidad: Es posible que la persona se desinhiba, pero NO es un estimulante. Esta idea está basada en la creencia errónea entre el consumo de alcohol y diversión, culturalmente arraigada.
Mito: Si no tomo mucho, puedo manejar sin riesgos.
Realidad: Aún en pequeñas cantidades el consumo de alcohol puede producir alteraciones que afectan la capacidad de respuesta de los reflejos y la percepción del tiempo-espacio, lo cual aumenta la posibilidad de lesiones y accidentes.
Mito: Hay gente que sabe beber y no se emborracha, aún después de varias copas.
Realidad: De ser así, significa que se ha desarrollado lo que se conoce como tolerancia, lo cual es más grave ya que el cuerpo deja de avisar sobre los efectos perjudiciales de la ingesta de alcohol en la salud integral de la persona. Sin embargo, estos efectos se siguen produciendo.
Mito: Todo el alcohol ingerido se elimina a través de la orina y el sudor.
Realidad: Sólo un porcentaje muy pequeño (10%) se elimina de esta manera. El resto se metaboliza por el hígado y se convierte en azúcar.
Mito: El alcohol facilita las relaciones sexuales.
Realidad: Las personas pueden sentirse desinhibidas con algo de alcohol, pero por ser un depresor del Sistema Nervioso Central, su consumo puede inhibir la respuesta sexual. Además, favorece prácticas sexuales de riesgo, embarazos no planificados o enfermedades de transmisión sexual.
Realidad: Ni el café ni un baño acelera el procesamiento de eliminación del alcohol consumido. Este se eliminaría de la sangre a razón de un vaso de vino por hora, teniendo como referencia el organismo de un hombre de aproximadamente 80 kilos. Recordemos que las mujeres al tener menor contextura física, agua y grasa corporal tardan más para procesar cada trago o vaso de alcohol.
Mito: Las bebidas suaves como el vino y la cerveza emborrachan menos.
Realidad: Los efectos del alcohol son los mismos con todas las bebidas. El impacto en el cuerpo del individuo depende siempre de la graduación alcohólica de cada bebida y de la cantidad que se ingiera. Además, si se es hombre o mujer, del contexto donde se consume, de las expectativas, del estado de ánimo y de las características psicológicas y corporales de quien lo hace. También dependen del peso corporal, presencia de otras drogas y enfermedades pre-existentes, entre otros factores.
Mito: El alcohol facilita el diálogo.
Realidad: Las personas pueden sentirse relajadas con algo de alcohol. Sin embargo, en la medida que aumenta la cantidad de alcohol ingerida, disminuyen las posibilidades de comunicación.
Realidad: El daño que provoca el alcohol no depende del día en el que se ingiere, sino principalmente del vínculo que se establece con la sustancia, es decir, la manera en la que cada uno incluye al alcohol en sus actividades, por ejemplo, las que realiza los fines de semana. Además, influye la cantidad que se ingiere, la frecuencia y la velocidad.
Mito: La bebida alegra, estimula.
Realidad: Es posible que la persona se desinhiba, pero NO es un estimulante. Esta idea está basada en la creencia errónea entre el consumo de alcohol y diversión, culturalmente arraigada.
Realidad: Aún en pequeñas cantidades el consumo de alcohol puede producir alteraciones que afectan la capacidad de respuesta de los reflejos y la percepción del tiempo-espacio, lo cual aumenta la posibilidad de lesiones y accidentes.
Mito: Hay gente que sabe beber y no se emborracha, aún después de varias copas.
Realidad: De ser así, significa que se ha desarrollado lo que se conoce como tolerancia, lo cual es más grave ya que el cuerpo deja de avisar sobre los efectos perjudiciales de la ingesta de alcohol en la salud integral de la persona. Sin embargo, estos efectos se siguen produciendo.
Realidad: Sólo un porcentaje muy pequeño (10%) se elimina de esta manera. El resto se metaboliza por el hígado y se convierte en azúcar.
Mito: El alcohol facilita las relaciones sexuales.
Realidad: Las personas pueden sentirse desinhibidas con algo de alcohol, pero por ser un depresor del Sistema Nervioso Central, su consumo puede inhibir la respuesta sexual. Además, favorece prácticas sexuales de riesgo, embarazos no planificados o enfermedades de transmisión sexual.
lunes, 19 de agosto de 2013
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CREAN UNA CERVEZA QUE NO GENERA RESACA
Científicos australianos parecen haber descubierto una forma de lograr que la cerveza no provoque esas terribles resacas del día siguiente sin que ésta pierda su sabor y cuerpo; básicamente, han creado una cerveza rehidratante.
Para probar esta nueva cerveza se solicitó la cooperación de personas que justo acabaran de hacer ejercicio y que por ende, estuvieran sudorosas y deshidratadas. Se les pidió que tomar una de las 4 cervezas que se les ofrecían, dos de ellas de cuerpo robusto y las otras dos ligeras. Una de las cervezas robustas y una de las ligeras contenían estos electrolitos de más.Según los reportes, expertos en nutrición del Griffith Health Institute han logrado remover las propiedades deshidratantes de la popular bebida (que son las causantes de las resacas) al mismo tiempo que lograron mantener el resto de sus cualidades. La idea para esto fue simple: transformar a este elixir de la juventud en una especie de Gatorade con mayor cantidad de electrolitos.
Acto seguido se les pidió que ingirieran el equivalente al 150% de la masa corporal perdida durante el ejercicio, cosa que hicieron durante una hora. El resultado fue que las personas que bebieron la cerveza con mayor cantidad de electrolitos se hidrataron u8n tercio más que los que bebieron cerveza regular.
Hay quienes ya consideran a estos científicos como héroes y buscan erigir estatuas en su nombre, lo cierto es que, si bien su idea no es mala y contribuirá grandemente al bienestar de la humanidad, otra forma de evitar la resaca severa es bebiendo dos o tres vasos de agua antes de ir a dormir.
Acto seguido se les pidió que ingirieran el equivalente al 150% de la masa corporal perdida durante el ejercicio, cosa que hicieron durante una hora. El resultado fue que las personas que bebieron la cerveza con mayor cantidad de electrolitos se hidrataron u8n tercio más que los que bebieron cerveza regular.
Hay quienes ya consideran a estos científicos como héroes y buscan erigir estatuas en su nombre, lo cierto es que, si bien su idea no es mala y contribuirá grandemente al bienestar de la humanidad, otra forma de evitar la resaca severa es bebiendo dos o tres vasos de agua antes de ir a dormir.
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