En un país donde se desalienta a muchas niñas a que estudien, Sushma Verma ha asombrado a todos con su precocidad. La joven de 13 años, de una familia pobre en el norte de la India, ha iniciado una maestría en microbiología después que su padre vendió su terreno para pagar parte de la matrícula de su hija, con la esperanza de catapultarla a la creciente clase media india.
