El expresidente del Gobierno José María Aznar buscó convencer en 2008
al expresidente de Caja Madrid Miguel Blesa de que comprase obras de
arte por 54 millones de euros a través de la entidad. El coste de la
operación ascendía a los 54 millones por varios cuadros que pertenecían
al artista Gerardo Rueda, que habían sido ofrecidos por el sobrino del
pintor a Aznar.
